Mi vida en el colegio:
Yo he estado casi toda mi vida en el Saint Clare. Desde que estoy en preparatoria estoy aquí. Cuando me empezó a gustar de verdad, fue en el colegio, ya que uno se estabiliza con los amigos y es más fácil ubicar a las personas con las que mejor se lleva. Creo que desde que estoy en el colegio no ha habido ninguna clase que no me gustara y me agrada mucho el estilo de nuestro colegio. El colegio es un lugar muy importante, ya que pasamos mucho tiempo en él. Es el lugar donde socializamos más, debido a que es donde conocemos a muchas personas que influyen en nuestras vidas. En el colegio he tenido muchas experiencias bonitas, divertidas y he hecho tonteras, por eso me encanta estar con mis amigos del colegio. Todos los amigos que he hecho aquí los quiero demasiado y comparto con ellos de todos. Además, hemos pasado por muchas cosas, buenas y malas, y sé que ellos siempre están ahí para apoyarme o hacer algo divertido conmigo. A quince años formales, he ido a tres. El primero de todos fue el de Andrea ella hizo una celebración muy bonita, y bastante divertida. La segunda fue en el cumpleaños de Allison, en el cual también disfruté mucho, pero llegué bastante tarde y tras de todo, me perdí al llegar. Eso que le habíamos escrito un discurso y comprado un arreglo de globos entre todos, me lo perdí y me dio mucha lástima. El tercero fue el de Mafer, el cual fue también formal y estuvo muy bien organizado. El tema era como de circo y era muy divertido. Durante todas estas fiestas disfruté mucho y nunca las voy a olvidar. Otro quince años que no podía dejar pasar por alto era el de Laura (“mi gemela”). Como a ella no le iban a celebrar y yo sabía que ella sí quería, decidí organizarle algo yo misma. Así que le planeamos una fiesta sorpresa y entre todos contribuimos con dinero y le hicimos una fiesta que creo que ella no olvidará. Después de casi un mes de organización y de pedir cuotas, logramos nuestra meta. Antes de la fiesta el día del cumpleaños la engañamos regalándole globos. Así que el viernes dos días después de su cumpleaños, la invité a mi casa a pasar un rato. Mientras tanto, ya le teníamos toda una fiesta organizada en el ranchito de mi casa. Después le dije que fuéramos a caminar y nunca sospechó nada (al menos eso creemos). Cuando llegamos, casi la matamos de un infarto, ya que se asustó demasiado con el “¡Sorpresa!”. Le conseguimos una piñata y de todo, estuvo muy divertido. Yo intento siempre tener una buena relación con mis profesores. Reo que en este momento no hay alguno que me caiga mal, y cuando alguno lo ha hecho no es por estricto o algo por el estilo, sino porque existen personas poco comprensivas y tercas. Una que me cae muy bien es Pame la de cómputo (jaja, ni qué brocha), pero es cierto. Me fascina nuestro nuevo director, por cierto. Me ha gustado mucho mi experiencia en el colegio y por nada en el mundo me cambiaría, ya que he pasado tan bien estos tres años y quiero terminarlo con mis amigos.

Otro día de clases; ni idea de quién tomó la foto.